Tus grados de amistad by Teresa Prados


A pesar de que los humanos somos seres  sociales no podemos evitar por ello tener problemas en la relaciones sociales.  A lo largo de nuestra vida nos relacionamos con múltiples personas en diferentes contextos. Con unas sentimos más afinidad y deseamos llevar la relación a un estadio superior al de simple conocidos y con otras no. Aunque en general eso suele ser recíproco (pasada la adolescencia) a veces no sucede así. Y la novedad del doble check azul de whatsapp y la reacción de enfado que ha provocado en muchos, nos ha venido a demostrar cuantas veces la relación no está tan equilibrada como parece.

Es obvio que una parte del problema del doble check vendría por relaciones de pareja o de flirteo. Eso sería tema de otro post y nos centraremos hoy en los problemas en las relaciones sociales de amistad. Porque la amistad o a lo que ponemos el nombre de amistad,es algo con muchos grados y maticesY que exige una gestión de las expectativas propias y ajenas que no siempre somos capaces de realizar. Y las Redes Sociales han añadido una capa más de dificultad a este tema. Aparte de ser una cuestión de carácter, ya que hay personas más sociales y más proclives a tener amigos y pasar tiempo con ellos y otras que lo son menos.

Tratemos de establecer un cierto baremo, más orientativo que otra cosa:

– Conocidos. Serían personas con las que coincidimos en algunos contextos o en Redes Sociales, pero con las que la relación es de cortesía y cordialidad, pero sin profundizar más en ella. No son personas con las que compartas confidencias y no las invitarías a tu casa. Es posible que ni siquiera fueras a tomar un café con ellas.

– Amigos “de contexto”. Son personas con las que hay una mayor afinidad que con los conocidos, pero eso está muy relacionado con el contexto en que os encontráis. Podrían ser compañeros de trabajo, del gimnasio o de un hobbie en común. Puedes realizar actividades con ellos, pero en general no hay una intimidad, no hablas de temas personales sensibles con ellos. Puede pasar que si cambias de contexto se pierda la relación o por el contrario que con algunos de ellos la relación evolucione a una amistad más íntima. Algunas personas que conoces en Redes  Sociales entrarían en esta categoría y también podrían evolucionar hacia mayor intimidad.

– Amigos íntimos. Son las personas con las que cuentas y que pueden contar contigo.  Con quien compartes tus penas, alegrías, deseos y sueños. Con quien sabes que no tienes que fingir pues te acepan tal como eres. Con quien te gusta pasar el tiempo, invitas a tu casa y vas a la suya. Son las primeras personas en las que piensas si te surge un problema o quieres celebrar algo. Usas las Redes Sociales para poder estar todavía más en contacto con ellos.

Como he dicho al principio, esto no pretende ser una clasificación exhaustiva, sino sólo una aproximación para poder tratar el tema. Seguro que se podrían incluir otros niveles, especialmente entre los de contexto y los íntimos. Y habrá situaciones en que una relación se sitúa en varios estadios a la vez o está pasando de uno a otro. Los problemas en las relaciones vienen cuando no nos sentimos en el nivel que otra persona nos ha puesto o pedimos del otro algo que no sería “propio” de ese nivel.

Y el doble check de whataspp es también un problema de gestión de expectativas. Y en general sucede en ese nivel indefinido entre los amigos de contexto y los amigos íntimos. De alguien que es íntimo, espero que me responda y en general va a ser así. También espero que entienda que si tardo en responder, es porque estoy ocupada y no puedo hacerlo. No suele haber problemas ahí. El problema es si yo considero íntimo a alguien que no piensa lo mismo de mi. O le veo como un amigo cuando el otro me ve como un conocido. O la otra persona no tiene las mismas ideas de lo que debe o no hacer con respecto a la relación que yo. Puede ser que para mi, ver a un amigo de contexto sólo en el “contexto” sea adecuado y para la otra persona no. Si me envía un mensaje queriendo quedar fuera de ese “contexto” me pone en un apuro. Porque es posible que no me apetezca, pero igual tampoco quiero hacerle un feo. Y de repente, no respondes a ese mensaje en horas. O alguien te pregunta algo sobre lo que no quieres hablar con esa persona. O un conocido se piensa que por conocerte en Redes sociales, por ejemplo, ya puede abordarte cuando quiera y tú debes responderle.

Podríamos poner muchos ejemplos de ese desfase entre las expectativas de unos y otros. Podríamos pensar que una opción es ser sincero y lo es muchas veces. Pero otras es entrar en un conflicto pues sabes que la otra persona se sentirá herida y optas por no responder. Lo cuál acaba siendo un problema de nuevo.

Al final estamos ante un problema de comunicación y de expectativas. No nos comunicamos con claridad ni expresamos nuestros deseos ni intenciones. Nos da miedo el precio de la sinceridad. Tampoco ponemos en común nuestras expectativas, lo que ayudaría a saber qué podemos esperar el uno del otro. Y no queremos ver lo que el comportamiento del otro nos está diciendo. Muchas veces no debería ser necesario explicar algo, pero la ubicuidad que suponen las Redes Sociales y los móviles obliga a hacerlo. Debería bastar con observar cómo se comporta  alguien. Si yo envío whatsapp a alguien y no me responde el 80% de las veces, tal vez debería o bien preguntarle el motivo o dejar de enviárselos. Insistir sólo sirve para aumentar mi frustración y posiblemente para importunar al otro.

Aprendamos a comunicarnos mejor, observar más y gestionar nuestras expectativas respecto a los demás. Tomemos lo bueno que alguien puede ofrecernos y no presionemos para que nos de lo que no puedo o no quiere dar. Y alimentemos con ganas las relaciones que sí que fluyen en ambas direcciones. Así no tendremos que estar pendientes de cosas como el doble check azul.

¿Tienes diferentes grados de amistad? ¿Cómo te manejas en cada uno de ellos?

Teresa Mª Prados González

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